sábado, 19 de junio de 2010

La Patria Soberana

La carretera parece a duras penas soportar el inclemente sol del tropico, a la entrada de una casa dos perros se pelean por una bolsa de basura mal colocada en el lugar de siempre y las bombonas de gas esperan por el repartidor.
La gente mira y se mira, con miedo, con desesperanza, con hambre, todos los que se reunen en las inexistentes paradas de autobus saben que en cada embarque, puede jugarse una ruleta rusa donde una bala asesina ponga fin a la jornada, a la vida misma.
Mientras tanto, en las radios y televisores la satrapia pregona la victoria sobre el capitalismo y nos dice como todos somos cada día mas felices, aunque estemos con hambre, aunque estemos sin esperanza, aunque la sangre en las calles mate la esperanza y perfore los cortazones de las madres en un país que lentamente se queda sin hijos